Ir al contenido principal

MADE IN CHINA

Querida reina en bicicleta: Apenas fui el martes pasado a la Babel. Fui porque una amiga me dijo que era la invitada del ciclo de Poesía en femenino que cada mes lleva a una poeta a la Babel. No quería ir, porque estaba desganado y tenía algo de pereza.
Qué bueno que ya llegaste perfecta a Alemania. Me parece raro, terriblemente raro, que todos hablen alemán. Voy a investigar desde aquí la causa. Lo que encuentro normal es que tú sientas que estás loca. Y es que tu locura siempre es natural, sin pretenderlo.
¡Carajo! Lo que de verdad es una locura es lo que me sucedió el martes: yo soportando estar en la Babel locamente imaginando que llegabas por la puta puerta y me decías: “Hola, pinche plebeyo”, y yo te contestaba: “Qué onda, reina”… y otras cosas que no pasaron, ni pasarán, porque tú ya estás en Alemania y yo estoy aquí, como siempre. Estoy contento porque estás con los otros que quieres, asombrada de que todo vuelva a ser familiar después del viaje. Lástima que no haya nieve y que tu piche candado de la bicicleta se haya congelado porque está hecho en China.
Anoche fui con mi amigo Jesús al Central. Íbamos a ver una película que no pudo proyectarse temprano, porque caca vez que intentaban pasarla se ponía en la pantalla, delante de todo el público: “el disco está sucio”, “imposible reproducir”, “limpie la unidad y vuelva a colocar el disco”… Yo creía que era parte del show, y me carcajeaba como muchos. Pero no. Había un problema serio que se resolvió con otra computadora que tardaron ¡media hora! en conseguir. “Puta madre”, le dije a mi amigo, “a este ritmo no vamos a alcanzar el maldito autobús”. Y como Jesús vive cerca de mi casa, y como empezó bastante aburrida la película, y como ya me estaba dando sueño, y como ya comenzaba a tener hambre, y como no iba preparado con dinero para beber algo, y como ya me quería ir igual que mi amigo, decidimos salir rápido por la puerta para alcanzar el último autobús hacia la casa… Creo que la película era pirata, igual que el candado de tu bicicleta.
.
.
.

Entradas más populares de este blog

EL POPOL VUH DE CARLOS MÉRIDA

El nombre de Carlos Mérida está asociado con un sentido del arte de Latinoamérica implicado con el origen de los pueblos y con sus raíces hondamente americanas. Nacido maya-quiché en 1891 en Guatemala, vivió su infancia en la región que le otorgaría la materia prima de su futuro artístico. La fecunda carrera de Mérida se afianza en un sueño arraigado, a un tiempo, en el pasado indígena y en las vanguardias de la primera mitad del siglo XX, en el fervoroso escrutinio de la historia a través de sus mitologías y de sus símbolos antepasados.             Explorador atraído por el dibujo y la música en su primera juventud, v iajero desde su niñez, debido a sus periplos familiares y después por invitación, a París, se familiarizó con las vanguardias plásticas, al tiempo que estrechaba vínculos con artistas como el escultor Rafael Yela Günther, el pintor Carlos Valenti y Jaime Sabartés, quien llegaría a ser amigo y biógrafo de Picasso....

MUNICIPIOS Y DESESPERANZA

Como han documentado algunos medios , el Istmo de Tehuantepec reporta, en materia de Covid-19 al menos hasta ayer 13 de mayo, 39 casos confirmados, 18 sospechosos y 7 defunciones, de los cuales 8 son de Juchitán. Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, el municipio más poblado y el centro económico y estratégico de la región, la cintura geográfica que une por tierra el Océano Atlántico y el Océano Pacífico mediante el Golfo de México; por donde cruza la transnacional Carretera Panamericana (que comunica a la capital del estado en 5 horas). También es nodo comercial y de movilidad de varias comunidades y pueblos cercanos ( Guevea de Humboldt, Tequisistlán, Tlacotepec, San Mateo del Mar, Tenango, Huamelula, Huilotepec, Guienagati, Jalapa del Marqués, Mixtequilla, Totolapilla, Astata, Lachiguiri, Laollaga, Chihuitán, Ixtepec, El Espinal, Niltepec, Reforma de Pineda, San Dionisio del Mar, San Francisco del Mar, Guichicovi, San Miguel y Santa María Chimalapa, Tapanatepec, Santa María y Santo D...

La bella durmiente