Ir al contenido principal

TODAVÍA

Su voz en el teléfono suena como una pequeña fiesta. Me recordó un panteón de anoche, asediado por veladoritas y cantos confusos que sólo tenían sentido sobre su tumba correspondiente y su gente particular. Nosotros, los que caminamos dando tumbos entre las tumbas, me dije, somos una interferencia, una suerte de testigos anómalos que creen poder verlo y registrarlo todo con sus camaritas. Y me recordó la fiesta del panteón de mi pueblo, donde a los muertos se les celebra no en noviembre primero sino el miércoles santo y el domingo de ramos, que es como se llaman precisamente los panteones de mi pueblo. Pero en mi pueblo hay igual ese barullo al que asistimos anoche entre rezos y flores seguidos por la luna que no quiso salir plenamente como si sintiera vergüenza o pena de nosotros, como si nos espiara sigilosa entre lo gris recortado de las nubes. Me gustó la noche en el panteón. A nadie le parece ese espacio un bonito lugar para pensar en un recorrido. La cosa es que uno recuerda con quién caminó y las voces que oía, las risas. En mi teléfono mortal, que un día enterraré, todavía tengo guardada una voz, la de la noche entre los muertos y la de la tarde entre algunos que hablaban a lo lejos. Todavía.

Entradas más populares de este blog

La bella durmiente

MUNICIPIOS Y DESESPERANZA

Como han documentado algunos medios , el Istmo de Tehuantepec reporta, en materia de Covid-19 al menos hasta ayer 13 de mayo, 39 casos confirmados, 18 sospechosos y 7 defunciones, de los cuales 8 son de Juchitán. Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, el municipio más poblado y el centro económico y estratégico de la región, la cintura geográfica que une por tierra el Océano Atlántico y el Océano Pacífico mediante el Golfo de México; por donde cruza la transnacional Carretera Panamericana (que comunica a la capital del estado en 5 horas). También es nodo comercial y de movilidad de varias comunidades y pueblos cercanos ( Guevea de Humboldt, Tequisistlán, Tlacotepec, San Mateo del Mar, Tenango, Huamelula, Huilotepec, Guienagati, Jalapa del Marqués, Mixtequilla, Totolapilla, Astata, Lachiguiri, Laollaga, Chihuitán, Ixtepec, El Espinal, Niltepec, Reforma de Pineda, San Dionisio del Mar, San Francisco del Mar, Guichicovi, San Miguel y Santa María Chimalapa, Tapanatepec, Santa María y Santo D...

De un desayuno con Eusebio Ruvalcaba

Por Luis Manuel Amador En 2005 entré a trabajar a la Fonoteca Eduardo Mata, que resguarda el acervo musical de la Biblioteca del Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO), un portento de estantes abiertos con libros de arte y literatura al alcance de todo el mundo, fundado por el verdadero benemérito de Oaxaca: el artista Francisco Toledo. Comencé a trabajar en la biblioteca del IAGO dos años antes, en 2003. Los libros llegaban a los estantes adquiridos de las librerías, donados por las editoriales, concedidos por las manos de los mismos autores, que los autografiaban y los entregaban a algún bibliotecario cuando no tenían oportunidad de dárselos en las manos a Toledo. Entonces había dos libros del autor que en 1991 publicó su primera novela titulada Un hilito de sangre , donde narra las pesadumbres y glorias que humillan y alumbran el esqueleto adolescente de León Rosas Bernal, protagonista de la historia; las derrotas, los trucos de la vida cifrados en clave de letras;...