Intentar una llamada y descubrirse sin línea. Encender la PC y no tener internet. Blandir, ingenuamente, una memoria USB infectadísima. Reconfortarse con llamar desde un celular con batería muerta. Usar una impresora a la que le agoniza el tóner. Comprar una B.A.M. que no sirve y volver al Centro de Servicio días después y descubrir que es prácticamente imposible divorciarse de ese servicio d e banda ancha de mierda. Y encima, que el empleado te trate como si fueras cavernícola tecnológico, o idiota, y que te diga: -Efectivamente, tenemos una inconsistencia. -¿Tenemos? Tienen ustedes. -Efectivamente, señor, Telcel tiene una inconsistencia en el servicio, pero es fluctuante. -¿Y qué con el adjetivo? No sirve para nada. -Son cosas que no dependen de Telcel. -O sea que ustedes no tienen la culpa, sino uno. -A veces Telcel depende de terceros. -Si depende de cuartos, décimos o vigésimos, ése es problema de Telcel, no mío. -Nos comprometemos a investigar esta inconsistenc...