Por Luis Manuel Amador . . La semana pasada di con un libro entre las baratijas de un puesto con objetos de segunda mano. Encuadernado en rústica y bastante roído, el texto de su portada me fue imposible de descifrar. Si la intuición no me falla considero que fue escrito, cuando mucho, hace diez años, y que sus ventas no tuvieron oportunidad de inscribir a su autor en la memoria de nadie. En el prólogo, escrito por el mismo autor, se explica que es “en dos palabras: un libro in repetible”; y añadía: “demuestro cómo todo lo que he leído se mantiene implacable en mi mente. Por eso cito de memoria. No como otros autores que tienen que incurrir a textos copiando.” Entre sus páginas había una especie de artñiculo-carta abierta, dedicada “A AQUEL QUE SE DICE CULTO”. La transcribo, íntegra: «He leído los textos que publicó Novenio Guerra en la revista “Equis” y creo que es una persona que conoce de la materia literaria, pero hay algunas cosas que quisiera comentarle. Por ejemplo le faltaron v...